Economía Informal y Pandemia: UNA OPORTUNIDAD IRREPETIBLE

Toluca, Mexico.

Es evidente la necesidad de la orquestación en el combate a la enfermedad ante el COVID-19, la administración de recursos y la toma de medidas de acción para la mitigación y la prevención de los efectos en la vida y economía de la comunidad en la pandemia, se suman a la procuración de la sustentabilidad, la distribución de la riqueza, la seguridad pública, afirmando el insustituible papel del gobierno en la sociedad humana.

Pero a la vez, para los países subdesarrollados como México, la informalidad, la delincuencia y las intervenciones de otros poderes fácticos evidencian la debilidad fiscal de su sistema y falta de liderazgo de sus titulares, en virtud de sus economías larga y profundamente viciadas por la corrupción.

Por largos años el ejercicio del poder público en nuestros países ha estado ocupado en el latrocinio y una proporción cada vez mayor de las iniciativas gubernamentales solo representan una farsa sobre el compromiso del poder público para con el bienestar y prosperidad de la comunidad que representan. Pero esto no produce ningún resultado positivo para los ciudadanos, sino lo contrario, y la presión para obtener los resultados objetivos a que la enfermedad obliga, tendrá efectos en el gobierno.

En este panorama deplorable, la pandemia en curso del COVID-19 trae una oportunidad singular que debería ser aprovechada. En primer lugar, para poner a funcionar la anquilosada maquinaria gubernamental en los auténticos fines que la constituyeron, cosa que costará sudor y lágrimas, y no estará exenta de sangre en algunos casos. Pero no es la razón de mi comentario. Quiero poner a la luz una oportunidad difícilmente repetible: regularizar a los multitudinarios actores del sector informal de la economía[i].

La necesidad de apoyo a empresas y trabajadores, en un escenario de prolongada inactividad económica frente a la proliferación de los contagios, brinda al gobierno el chance de atraer a trabajadores y empresas informales para su registro en la formalidad a cambio de estos indispensables apoyos.

Esto no es un chantaje cruel, es un acuerdo de caballeros sobre la asimilación de los costos de la crisis sanitaria, el sector formal que mayoritariamente sostiene al gobierno, te ayudará a sobrevivir a cambio de tu compromiso para la contribución a la comunidad en los tiempos por venir.

La cómoda posición del sector informal al consumir recursos para los que no aporta, debe ser cortada de tajo, en busca de una sociedad más justa y un gobierno económicamente competente para cumplir el papel formalmente asignado[ii], que está claro que es indispensable”.

Hacer esto en otro momento se antoja imposible. A la indiferencia del gobierno para el propósito de regularizar a los informales, agregue usted la enorme dificultad técnica y la falta de recursos, la antipatía política que esto atrae en otras circunstancias y la feroz defensa que los informales suelen desplegar a cualquier intento. Mientras que ahora, bajo las circunstancias, serían los propios informales quienes buscarían el registro, también presionados por trabajadores, familiares y la sociedad en general. Como lo comenté: “Una oportunidad irrepetible”.

[i] “La ocupación informal en junio de 2020 ascendió a 25.6 millones, al tiempo que la Tasa de Informalidad Laboral 1 (TIL1) se situó en 53% “

https://expansion.mx/economia/2020/08/05/2-8-millones-de-mexicanos-carecian-de-empleo-en-junio

“La economía informal emplea más de 60 por ciento de la población activa en el mundo, según la OIT.”

https://www.ilo.org/global/about-the-ilo/newsroom/news/WCMS_627202/lang–es/index.htm

[ii] “el potencial recaudatorio de formalizar las labores del sector informal de la economía mexicana representó durante el año 2017 alrededor de 427 mil millones de pesos que podrían fortalecer los ingresos de la Hacienda Pública Federal,”

https://www.cefp.gob.mx/transp/CEFP-70-41-C-Estudio0011-300718.pdf

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