¿Y si tú fueras Christian Eriksen?

La Rioja, España.

Sábado 12 de junio de 2021, tercer partido de la Eurocopa aplazada de 2020. Dinamarca contra Finlandia, minuto 43 de la primera parte, Christian Eriksen, de 29 años, cae al suelo, a plomo, a causa de un paro cardiaco.

Permanece clínicamente muerto durante unos momentos hasta que consiguen reanimarle con un desfibrilador. La fortuna le sonríe, una hora después habla con sus compañeros y les alienta a retomar el partido.

La posibilidad de que en cualquier momento te de un “jamacuco” y “te quedes en el sitio” siempre está ahí, aunque para bien, o para mal, no suele condicionar demasiado nuestras vidas.

Sin embargo, este no es el tema que deseo poner hoy encima de la mesa.

Se especula con la posibilidad de que Christian Eriksen, quizás, no pueda volver a jugar al futbol como deportista de élite. Vaya por delante que esta información no es oficial y será una decisión que tomará Christian junto con su equipo médico y arropado de su familia.

Lo que pretendo es que te pongas en la piel de Eriksen. Imagina que un día sin previo aviso te encuentras con que no puedes seguir haciendo eso que tan bien se te da y con lo que pretendías ganarte la vida durante unos cuantos años más.

¿Qué harías? ¿Cuál es tu plan B? ¿Qué decisiones tomarías si mañana te dicen que te olvides de todo, que empiezas de cero y que no puedes hacer aquello que mejor se te da?

Sin duda, se trata de una situación compleja, con muchas variables en juego. No obstante, voy a resaltar 3 variables que considero especialmente relevantes:

  1. La destreza desarrollada en habilidades transversales que poder aplicar en otros campos.
  2. La inteligencia emocional aprendida que te ayude a reconducir la situación.
  3. La cantidad y calidad de las relaciones que hayas ido forjando por el camino.

Damos por hecho que el mañana va a ser similar al hoy, pero no hay ninguna garantía de ello. También es fácil creer que las desgracias solo ocurren en casa ajena cuando lo cierto es que todos estamos expuestos día tras día.

Por suerte, está en nuestra mano desarrollar habilidades transversales más allá de nuestra profesión, profundizar en nuestro cuadrante emocional y construir relaciones sinceras y valiosas.

¿Y tú? ¿Qué harías si fueses Christian Eriksen?

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