Eres más que tu título

Ourense, España.

Cuando tenía 22 años pensaba que mi título era mi mayor valor. Tras casi dos décadas, he visto que mi vida profesional es el conjunto de mis experiencias dentro y fuera del trabajo. Es lo que tengo para ofrecerles a mis clientes.

Cuando hablamos de marca personal siempre decimos que uno de los primeros pasos es elaborar una historia, contar quiénes somos. Eso va más allá de “Hola, me llamo María y soy ingeniera”. Eso no es más que un título que te sacaste en la universidad. El “papelito colgado en la pared” es el punto de partida, no el final. Quizá refleje una serie de habilidades y conocimientos, pero no lo cuenta todo de ti. Y sobre todo, no te diferencia en nada de los miles de ingenieros o abogados o consultores que pueblan redes como LinkedIn.

¿Quién eres? ¿Cuáles son tus aficiones? ¿Qué haces en tu tiempo libre? ¿Cuál es tu talento más allá del trabajo? ¿En qué te has equivocado y acertado dentro y fuera de la esfera laboral?

Quiero saberlo (casi) todo de ti. Igual que tus potenciales clientes, empleadores o talento que se quiera acercar a tu empresa.

He visto a directoras de comunicación de farmacéuticas con blogs en los que relatan con exquisitez su pasión por el arte, los paseos con su perro, la Red Velvet y el silencio. Pienso que todo eso la construye como un todo, habla de ella como ser humano, la acerca, muestra su personalidad, sus gustos, sus inquietudes. ¿Y a quién beneficia? Me preguntarás. En primer lugar a su compañía, apoyando la marca corporativa. Porque puede captar a posibles clientes, ya que en sus redes también habla de las noticias corporativas de su farmacéutica. Además, fomenta el employer branding, mostrando los proyectos interesantes que realiza y el trabajo en equipo, atrayendo así talento potencial.

Y en segundo lugar la beneficia a ella misma en su propio desarrollo profesional porque se está creando su propia marca personal, que la acompaña para posibles giros que quiera dar en su vida laboral. Es su propio seguro.

Si te gusta leer, escribir, pintar, el running o hiciste un viaje por Asia tú sola, cuéntalo. Esto último es un caso verídico de una persona cercana, diseñadora gráfica, que convenció a una entrevistadora con una experiencia única, que la diferenciaba y mostraba su valentía e independencia.

Volviendo a mi argumento inicial, a lo largo de los años a mis seguidores les he contado muchas cosas en mis redes: que me gusta leer, escribir, las series, las tartas, los conciertos, los cafés con encanto, los gatos, los viajes, caminar, que estoy en una ONG…

Y que además me dedico a la comunicación y marca personal. Porque en una vida hay muchas vidas. Y las oportunidades están en todas partes. 

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