La necesidad de empoderamiento y liderazgo femenino

Villahermosa, Tabasco-Mexico.

En este mes de la mujer no quería dejar pasar la oportunidad de hablar respecto al empoderamiento femenino y lo importante que esta siendo el movimiento feminista para hacer que más mujeres se abran camino en el mundo profesional.

En los últimos años ha habido una gran exposición del feminismo pero, el 2020 fue un año en donde vimos a las mujeres unir sus voces a nivel mundial para exigir justicia e igualdad en la sociedad, en el hogar y en el mundo laboral. Causas que parecen ser del siglo pasado pero siguen latentes más que nunca.

Enfocándonos en el ambiente laboral en México, a la fecha las mujeres siguen enfrentándose a una falta de equilibrio en los puestos de trabajo que van desde los cargos ejecutivo a los cargos directivos. En donde estos últimos, menos del 10% son ocupados por mujeres. Dejando ver que todavía hay un enorme camino por delante para promover el liderazgo femenino dentro de organizaciones y que a la fecha, nos seguimos enfrentando a un desafío denominado “techo de cristal”.

Dicho término no es nuevo y se refiere al obstáculo que representan los estereotipos de genero para que las mujeres puedan acceder posiciones directivas o para ser promovidas dentro de la esfera laboral. Y de obtener cargos mayores, en muchas ocasiones se enfrentan a criticas, devaluaciones y hostigamiento. Haciendo que sea difícil adaptarse a estos entornos y siendo esta la razón por la que muchas veces evitan asumir estos puestos.

Las mujeres tienen que enfrentar esta barrera invisible en donde sus colegas, empleadores y clientes no las consideran como iguales, teniendo incluso que enfrentarse a la desigualdad salarial por desempeñarse en las mismas posiciones y tener la misma preparación profesional. Es el feminismo quien ha traído a la mesa y le ha dado difusión a estos temas de los que antes no se hablaban y esta en nosotros atenderlos. Siendo aquí donde surge la necesidad de promover ambientes laborales equitativos y que brinden las mismas oportunidades de crecimiento para todos.

Empoderar a las mujeres a ser lideres nos habla de fortalecer sus capacidades, su confianza y darles protagonismo en un ambiente en donde la balanza todavía tiende a inclinarse a un lado. Una cuestión necesaria para fomentar una cultura de trabajo justa en donde así puedan participar de forma activa en la toma de decisiones. Y esto solo puede ser posible si hay verdaderos cambios en la cultural organizacional de las empresas. Cambios que benefician a todos, ya que las mujeres poseen un estilo de liderazgo que tiende a empoderar a otros y a conectar comunidades, puesto que crean ambientes colaborativos y democráticos. Esperando así, que las próximas generaciones puedan enfrentarse a un panorama laboral igualitario y con desarrollo de carrera.

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